Una historia para recordar

Una historia para recordar

Posted by on may 16, 2014 in Blog | 0 comments

… Hoy me he levantado fatal. No tengo ganas ni de mirarme al espejo. ¡ Qué horrooooor! No, no me gustoooo. Voy a tomarme un cafetito haber si me aclaro. Es lo mejor para ponerte en forma, echarle cafeína al cuerpo. Y calentita. Ja,ja,…. Vamos a ver, piensa. Tengo que ir a cenar con Javier, antes he quedado con Merche para que le ayude a comprarse el vestidito de marra y….¿ Porqué me meteré yo en estos berenjenales ¿…. ¡ No seas mala Raquel… no pagues tu mala leche con la chiquilla ¡ Qué rico me sale el café; ya me está calentando la barriga. ¡ La barriga! ¡ Jo, si me veo hasta gorda, qué asco! Venga, venga, no seas neurótica si no llegas a los 55 kilitos, tienes unos ojos bonito – ¡ al menos eso me dicen !- y un cuerpecillo que no está nada mal para la edad que tengo… ¡ La edad ¡ Soy una vieja, fea y con estos pelos!!!!! .¡¡¡Qué asco!!!

El agua tibia empezó a humedecer el cuerpo de Raquel resbalando infinidad de gotas acariciadoras sobre una piel objetivamente tersa y suave. Echó la cabeza hacia atrás mientras se dejaba tocar cara , cuello y cuerpo por el reconfortante manantial. Conforme el vaho inundaba el baño más se aclaraba la mente de ella. Aquello era paz, los músculos volvían a su sitio y sus manos frotaban lánguidamente su anatomía.

El contacto de la mullida toalla sobre su espalda terminó de convertirla en una mujer nueva. Hasta sonreía y parecía ver una claridad diferente en sus lúgubres pensamientos anteriores. Se colocó una toalla más pequeña sobre la fina melena trigueña a modo de turbante y abrochándose el albornoz salió hacia el dormitorio firme y decidida. Lo veía todo claro. ¿ Cómo no lo había pensado antes? Se tiró sobre la cama juguetona como una niña y tomó el teléfono mientras jugaba con los pies.

  • Si… Jose ¿

  • ¿ Quién eres?

  • … Raquel!!!

  • ¡ Ah, Raquel… qué pasa preciosa!

  • Déjate de zalamería que nos conocemos… Necesito urgentemente que me coja Patry.

  • Uhhmm…. Dificilillo, estamos hasta los topes, niña!

  • Por favor, por favor…. ¡ Me va la vida en ello ¡

  • Pero, ¿ qué te pasa ¿

  • Que estoy horrorosa, hecha un adefesio y tengo un día de película .

  • Vamos a ver…. ¿ Está bien sobre las dos?

  • Perfecto….¡ Eres un cielo!

Marcaban las dos en punto de la tarde cuando Raquel empujaba el cristal de la puerta de Patrizia Robel. Estilistas. La figura underground de Jose , con su vikinga melena sobre la espalda, la recibió con su sonrisa eterna y sus ojos brillantes.

  • Cada día más joven y más guapa…- le dijo mientras la besaba amistosamente.

  • ¡ Déjate de tonterías y llama a tu mujer que estoy al borde de una ataque de nervios !

Patry la abrazó por la espalda dulcemente haciéndola girar. La estudió detenidamente y clavando sus dulces ojos en los de ella, ordenó

  • Nada de quejas, que pareces tonta. Vente para acá y siéntate en esa butaca.

Situándola frente al espejo volvió a mirarla desde las dos perspectivas que se le ofrecía, mientras que con los dedos hacía revolotear la melena y levantaba con suavidad su mentón.

  • ¿ Tu confías en mi…? Pues te voy a cambiar totalmente. Somos especialistas en cortes y tratamientos de color y de hidratación para la caída del cabello…

  • …¡ Para, para… no me vendas la moto y hazme lo que quiera.

  • Pues nada mejor que un nuevo corte del cabello y darle luminosidad al mismo para empezar a elaborar una nueva mujer, una nueva personalidad sin perder la propia. Y si a ello le añadimos un cambio en el color del mismo con unos tintes de calidad y adecuados acompañados de un buen tratamiento del color y de hidratación para evitar su caída, mejor que mejor. Para ello no hay que ir más lejos, en Patrizia Robel encontrarás todo en calidad e innovación. Una vez desarrollada esta ardua e intensa operación queda la culminación de la obra. Darle la forma externa idónea e ideal.

Para ello, Patry tira de su experiencia y constante formación en diseño, estilo y moda. Su largo curriculo profesional y su constante labor formadora así lo pone de testigo.

Cuando Raquel se despidió parecía bañada en agua santa. Se sentía limpia y distinta por dentro y fuera… Y guapa, guapísima y más joven. No se veía ninguna arruga en su piel, su maquillaje era perfecto para sus formas y hacía destacar sus facciones . Y el pelo cortado por delante y sobre la nuca de forma un tanto asimétrica, desigual, distinto al clásico que lucía hasta ahora, le hacía sentir libre y renovada, ¡ Y el color ! El color trigueño de antes se había tornado en un rubio suave y natural y el cabello que parecía duro y espeso volaba sobre su cabeza a su antojo.

No podía evitar mirarse por cada escaparate por los que pasaba. Se miraba y miraba y más radiante se sentía. Se encontraba como otra, más guapa, más joven, simplemente distinta. Su autoestima estaba por las nubes. No hacía más de cinco horas se sentía fea y vieja como pesada y sucia. Ahora, mientras se miraba en todos los escaparates que se encontraba por la desértica ciudad a esas horas de la tarde, una amplia y coqueta sonrisa dibujaba su bello rostro. Y todo gracias a PATRIZIA ROBEL. Estilista.